HUB Marítimo: La propuesta de valor de Panamá

Por definición, la propuesta de valor es lo que se le ofrece a un cliente con miras a satisfacer sus necesidades.  Es un término que Michael Porter asoció a estrategia y a las ventajas competitivas de las empresas o de los países.  En otras palabras, la propuesta de valor es lo que una empresa o un país busca lograr para que un cliente lo prefiera por encima de sus competidores.

La propuesta de valor no es única, ésta puede englobar una gran cantidad de factores que influyen en la toma de decisión del cliente.  De ahí que para diseñar una propuesta de valor exitosa, se deben de tomar en consideración todos los elementos de la cadena de valor del cliente y de los factores que son importantes para su negocio.

Sobre esa base conceptual, la propuesta de valor de Panamá al mundo tiene muchas vertientes, pero la gran mayoría giran alrededor de su principal ventaja competitiva: la posición geográfica y el Canal de Panamá.  El comercio internacional fluye por Panamá gracias a estos dos importantes activos.  El comercio internacional, a su vez, deriva en otros proveedores de servicios como son, el transporte marítimo, terrestre, aéreo.

Entonces, desglosando las principales cadenas de valor de Panamá, podemos decir que la primera es la marítima.  La propuesta de valor marítima está conformada por el conglomerado de servicios que se le brindan al buque; entre los cuáles podemos mencionar los servicios de tránsito, puerto, abastecimiento de combustible, avituallamiento, agenciación, cambio de tripulación, reparación y mantenimiento, remolque, practicaje, etc.

El hecho es que, ese buque que llega a Panamá percibe una experiencia que está conformada por diferentes proveedores y procesos, algunos privados, otros gubernamentales, y el cliente espera que su experiencia en Panamá sea lo más expedita y económica posible.  Pero para satisfacer la necesidad del cliente y a su vez capturar el mayor valor posible para la economía panameña, tanto gobierno como empresa privada deben trabajar en estrecha armonía y colaboración, de tal forma que la experiencia del cliente sea la mejor y muy superior a la que pueda ofrecer cualquier competidor.

Por ello, los entes gubernamentales que tienen que ver con los procesos y la normativa aplicable, deben comprender su rol como facilitadores y buscar la forma de resolver los problemas de manera expedita.  Pero igualmente, a nivel del ejecutivo, es importante reconocer la naturaleza técnica de estos temas y dotar a las entidades del personal y los recursos necesarios para cumplir con sus funciones de la manera más profesional posible.

Como ejemplo de las necesidades no satisfechas por parte del gobierno a la industria marítima, está el hecho de que no existen infraestructuras adecuadas para que los proveedores de materiales y suministros a los buques puedan operar de manera eficiente.  Desde hace más de diez años, la industria marítima ha solicitado que se construyan facilidades tanto en el Atlántico como en el Pacífico especialmente diseñadas para estos menesteres.  Hace tres años se colocó la primera piedra el muelle en el Pacífico, pero a la fecha no se vislumbra cuándo culminará ese proyecto.

Además de lo engorroso que es buscar desde donde brindar servicios al buque, está el tema de costos adicionales pues como las grandes terminales fueron concesionadas a operadores globales, éstos cobran por el uso de sus instalaciones sumas muy por encima del valor de mercado, sin que haya forma de controlarlo.

La propuesta de valor marítima de Panamá enfrenta competencia a nivel internacional por lo que debemos orientar nuestros esfuerzos a diseñar e implementar procesos de calidad mundial, y adecuar las infraestructuras para que los costos sean razonables y este pilar de la economía logre mantenerse competitivo de manera sostenible.

Mucho se habla sobre la Estrategia Logística Nacional 2030, y de todo lo que significará para la economía panameña llegar a ejecutarla; pero recordemos que la propuesta de valor logística de Panamá comienza por contar con una cadena de valor marítima que haga de Panamá el lugar más atractivo para las navieras.

Nota sobre el autor:  tiene más de 40 años vinculado al tema, desde la creación de la primera Autoridad del Canal en 1978; como funcionario de la extinta Comisión del Canal de Panamá, ocupó cargos como Ingeniero de Planta de las Esclusas, Jefe de la Sección de Estudios Gerenciales en la  Oficina de Planificación Ejecutiva, Jefe de la División de Planificación de la Transición del Canal, Director de Planificación Corporativa de la Autoridad del Canal, y Vicepresidente Ejecutivo de Planificación y Desarrollo Comercial.  En la actualidad se desempeña como consultor internacional (Logitran Advisory Services, Corp.) en temas de planificación en logística y transporte marítimo.