1421/ EL AÑO EN QUE CHINA DESCUBRIO EL MUNDO

Por: Capitan Samuel Ferreira De Sousa G.

Todos los países que están más allá del horizonte y en los confines de la tierra se han hecho súbditos, y hasta los más occidentales de los países occidentales o los más septentrionales de los países septentrionales, por muy lejos que puedan hallarse.

ALMIRANTE ZHENG HE

En el siglo XV, época de  reyes, guerreros y grandes navegantes; el legado de aquella edad de oro, en donde China extendió su gran poderío e influencia por el Oriente desde Japón hasta África, y aun mucho mas allá, hasta abarcar el mundo entero, aun perdura. La arquitectura del Gran Buda adorna los horizontes urbanos de muchas regiones de Asia, desde Kobe hasta Malaca. La seda china de la Dinastía Ming se extiende del África hasta Japón; sus extraordinarias cerámicas azul y blanca, desde Australia hasta Beijing y las tumbas de muchos lugares del mundo dan testimonio de la joyería de Jade China de esa época.

El 2 de Febrero de 1421, hace aproximadamente mas de un quinquenio, en esta gran fecha, día del año nuevo chino, reyes y enviados de todo lo largo y ancho de Asia, Arabia, África y el Océano Indico se congregaron en medio de los esplendores de la Gran Ciudad y cumbre del esplendor, LA GRAN PEKIN; para rendir homenaje al Emperador ZHU DI, “El Hijo del Cielo”. Una flota de barcos gigantescos, que navegaban por los océanos del globo con absoluta precisión, uso de las estrellas, astros y demás constelaciones que apuntaban su norte verdadero a bordo de sus increíbles y majestuosos buques de construcción rudimentaria, pero de ingeniería y diseños perfectos, habían llevado a mas de 28 jefes de estado a la inauguración de la majestuosa y misteriosa capital amurallada, La Ciudad Prohibida.

ZHU DI era el cuarto hijo de ZHU YUAN ZHANG que se había convertido en el primer Emperador Ming. Es así que el 3 de marzo de 1421 se organiza una gran ceremonia para conmemorar el regreso de los visitantes y jefes de estado a sus lugares de origen. Se reunió una inmensa guardia de honor, vinieron primero los comandantes de diez mil, luego los comandantes de mil, sumando en total unos 100 mil hombres. Tras ellos, sus apretadas filas con 200 mil efectivos soldados expertos guerreros.

Exactamente al medio día, sonaron los cimbalos, los elefantes alzaron sus trompas y surgieron nubes de humo de los inciensiarios en forma de animales.

Apareció el Emperador ZHU DI, a su lado el Gran Almirante y Navegante de todos los tiempos ZHENG HE.

Sus grandes flotas zarparon luego de revestir de finos y elegantes regalos a sus invitados, de regreso a Aden, Arabia, Sri Lanka, Calicut, Japón, Vietnam, Sumatra, Malaca y Borneo en el Sudeste de Asia, así como otros exóticos lugares.

El Almirante ZHENG HE, presento sus respetos al Emperador e informo de que la armada integrada por 4 grandes flotas de cientos de naves y buques iniciaría su travesía por los grandes mares y océanos descubiertos por los navegantes chinos. Es así como ZHU DI y ZHENG HE se convierten en historia y legado de las ciencias marítimas y han sido inspiración y guía para muchos que los sucedieron.

 

 

 

Fuente:

Capitán Ingles Gavin Menzies